Iniciamos Diciembre y la Corona de adviento con ciertos deseos y propósitos para finalizar un año más en los cuales nos sugieren la búsqueda de la reconciliación, regalar nuestro tiempo ayudando, regalando algo hecho en casa y en no “gastar” nuestro espíritu navideño.

Cada uno con un significado de lo que representa este tiempo, y es que con el transcurrir de los años hemos aprendido que la vida se llena de momentos que nos otorgan mucho más al dar que al recibir. Así que después de que durante los últimos dos años hicimos un pequeño intento a menor escala de brindar un poco de amor al prójimo indigente. Salimos a las calles esta vez con un cargamento de 240 menús de tamales y ponche, mucho amor y entusiasmo!

La jornada de apoyo para la elaboración de alimentos inicio desde el día lunes 27 de noviembre, con la compra de la materia prima, la elaboración de los tamales; ya que cocinar 240 no es tarea fácil, las palmas se las lleva nuestra cocina, el picado de la fruta para el ponche y contar con el equipo necesario de estufa extra y equipo para la producción. Así dimos inicio a los festejos, cumpliendo con tres de los propósitos. Nos sentimos muy contentos y orgullosos de los logros alcanzados con esta actividad. Ya que contamos con el apoyo de una familia externa que nos brindó sus manos y su tiempo para poder llevar a las calles estos alimentos.

Lastimosamente no pudimos sacar fotos de nuestro equipo cocinando, pero les entregamos palabras de agradecimiento en nombre de cada alma que pudo degustar de los alimentos. Anécdotas hay por montones, visitamos la zona 1 que alberga a muchas personas durante la noche. Debido a que tuvimos la suerte de contar con el apoyo de muchos de nuestros clientes pudimos armar tres brigadas, las cuales haciendo alusión a nuestro trabajo, nombramos como azúcar, sal y pimienta. Pudimos cubrir las zonas de Parque San Sebastián, Parque Colón, alrededores del Hospital San Juan de Dios, alrededores de la Tipografía Nacional, Parque Central y algunas de las muchas almas que cruzaron nuestro camino. Hay mucho trabajo por hacer, muchas de las personas indigentes son ancianos y jóvenes, uno de los casos que mas impacto tuvo para mí fue un señor que nos topamos en el portal. Preguntamos si deseaba un tamal, al cual respondió con una sonrisa y lágrimas en los ojos que si, muchas gracias, el señor de ojos preciosos, llorando, nos dijo yo fui una persona como ustedes, me vestía así como ustedes, y repartí tamales alguna vez, yo fui pastor y lloraba. Todos solamente pudimos dejarle un pedacito de amor en un tiempo de comida. Casos como el de este señor hay muchos que viven en la calle y que por motivos que desconocemos llegaron a ese punto.

Con este blog, quiero brindar mi agradecimiento a quienes nos pudieron donar en especie o en espacio. Creo que todos nos quedamos con una lección de vida. La intención de Del Alma es que podamos llegar a muchas más personas, quisiéramos poder replicar un evento mas de esta magnitud en el futuro y que la iniciativa de “No Somos Invisibles” pueda cada día llegar y tocar muchas más almas, muchas más vidas. Damos gracias a Dios por hacernos instrumento. Somos una empresa que elabora alimentos y su deseo es regalar momentos, no solamente alrededor de una mesa, sino también brindar un poco de amor a través de ellos.

Gracias a ti que crees en Del Alma y degustas nuestros menús elaborados con toda la delicadeza y pizcas de amor en cada plato. Gracias infinitas! Les compartimos una fotografía del equipo que nos acompaño durante la actividad y confiamos en que podamos continuar con esta labor gracias a tí nuestro cliente del día a día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.